
La tragedia ocurrida en Chaitén no ha dejado a nadie indiferente. Y es que todo Chile ha presenciado el dolor y la impotencia de quienes han debido dejar no sólo sus bienes materiales, sino que además la tierra en dónde han forjado toda una vida.
Las necesidades de estos chilenos son incontables. Sólo basta realizar un breve recorrido por los distintos establecimientos educaciones que están convertidos en albergues para darse cuenta de la tragedia que ha sacudido a nuestros compatriotas, quienes sufrieron en carne propia lluvias de cenizas que arrasaron con sus tierras antes fértiles, principal fuente de









